domingo, 19 de septiembre de 2010

FrescCo

Comienzo hablando de la cadena de restaurantes FrescCo, ya que he cenado esta noche en uno de sus establecimientos, concretamente el que se encuentra en el Centro Comercial Parque Principado, en Asturias.




Es un establecimiento en el que se sirve un menú tipo "bufet", presentándose los platos a lo largo de unas mesas de las que cada uno se sirve la ración que desea, pudiendo repetir de cada plato al gusto. El precio el fin de semana era por debajo de 10 euros, concretamente 9,90€, creo recordar. No es un precio caro en sí mismo.


La primera barra que nos encontramos es la de los productos frescos y ensaladas, que dan nombre a la cadena. Se ofrece una variada selección de vegetales y otros productos, como atún, patatas, pasta, arroz o aceitunas, para componer un primer plato al gusto de cada uno, ya sea una ensalada al uso o un plato combinado. Los productos se ven frescos y apetitosos, aunque los aliños que llevan algunos los he encontrado bastante insípidos. Como dato curioso, la salsa tártara que he probado, tenía un sabor muy muy casero, sorprendentemente realista, ya que se percibía claramente el sabor del huevo y el aceite, me ha gustado ese detalle. Esa parte del menú merece un aprobado con nota, ya que realmente se puede conseguir un primer plato saludable y rico.


Luego hay otra barra con segundos platos, por ejemplo pizzas, lasaña, pollo, patatas, pasta, san jacobos y no recuerdo si algo más. No hay demasiada variedad y la verdad me ha parecido decepcionante. La lasaña no era nada buena, tenía un marcado sabor a zanahoria hervida, una textura pastosa y no era nada agradable. La pizza que nos tocó era bastante mala, aunque minutos después sacaron otras que parecían mucho más apetitosas, mala suerte. El san jacobo parecía el típico precocinado, todo ello daba una imagen de comedor escolar bastante triste.


Finalmente la barra de los postres y el café, tenía como opcíón unos moldes con algo parecido al arroz con leche y algo parecido al flan. También había helados y posteriormente sacaron unos profiteroles, tarde de nuevo para mí. Me cogí el "arroz con leche", que estaba bastante malo, como gelatinoso y con un extraño sabor artificial que no supe definir si quería recordar al limon, al azahar, a la vainilla o todo lo contrario. El helado sabía a cacao soluble de desayuno y tampoco tenía la textura más afortunada. El café era como el típico de hotel, se podía beber y poco más.


En resumen, creo que la idea es buena, pero fastidiada por varios detalles, como los segundos platos y los postres, escasos en variedad y calidad. Además el personal y el ambiente general del local era triste y como desanimado. Había al final de la primera barra, junto a las cajas, una especie de reservado, con una mesita con velas y unos sillones negros en los que estaba sentada una señora observando y tomando notas. No sé si sería la dueña de la franquicia o la encargada del establecimiento, pero a mí al menos me dio una imagen pésima, parecía una madame o que se dedicaba a echar las cartas, no fue nada agradable estar en el local con ella allí observando todo, la verdad es que no sé si es algo habitual en los establecimientos de la cadena, pero no me gustó nada. La verdad es que no creo que repita otra vez

1 comentario:

  1. Para resolverte el misterio de la señora que estaba mirando era una señor de estadísticas quel centro comercial obligaba a poner cada año. Durante una semana se pasaba el tiempo a contar las personas que entraban.

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