jueves, 23 de septiembre de 2010

KIKO make up: Unforgettable máscara y Vibrant Eye Pencil, tono 603

Bueno, mi primera opinión de maquillajes es relativa a estos dos productos de la marca Kiko, ya que recientemente han abierto una tienda en Asturias y he tenido la ocasión de toquetearlos y comprar, cómo no!!!

En primer lugar voy a hablar de la máscara de pestañas. El precio creo que está en 3,90€, muy económica. El packaging me parece muy atractivo, compacto y cómodo. El pincelito es curvado y bastante tupido.







El resultado es ultra espectacular, como podeis ver en la fotografía comparativa en la que en un ojo me he aplicado la máscara y en el otro no.



Una relación calidad/precio excelente. Como pequeño defecto podría decir que es un producto bastante espeso, lo que puede provocar algunos grumos y que se haga necesario el retoque con un pequeño peine para separar un poco las pestañas, así como que seguramente reduzca la vida útil de la máscara, secándose antes que otras. No es algo que creo que tenga mucha importancia, por su precio reducido y por el buen efecto que produce. La recomiendo absolutamente.

El otro producto es un lápiz de ojos que en un extremo lleva el producto propiamente dicho y en el otro una esponjita para difuminar, de la que aun no he hecho uso. El color es muy bonito, un marrón muy oscuro con shimmer, un poco metalizado. El lápiz es muy cremoso y se desliza estupendamente y se fija perfectamente a la piel, permaneciendo en el párpado durante varias horas sin "correrse", perdiendo apenas un poco de intensidad con el paso del tiempo.









En resumen, son dos productos que me han gustado bastante, que dan muy buen resultado y a muy buen precio, no se puede pedir mas

domingo, 19 de septiembre de 2010

FrescCo

Comienzo hablando de la cadena de restaurantes FrescCo, ya que he cenado esta noche en uno de sus establecimientos, concretamente el que se encuentra en el Centro Comercial Parque Principado, en Asturias.




Es un establecimiento en el que se sirve un menú tipo "bufet", presentándose los platos a lo largo de unas mesas de las que cada uno se sirve la ración que desea, pudiendo repetir de cada plato al gusto. El precio el fin de semana era por debajo de 10 euros, concretamente 9,90€, creo recordar. No es un precio caro en sí mismo.


La primera barra que nos encontramos es la de los productos frescos y ensaladas, que dan nombre a la cadena. Se ofrece una variada selección de vegetales y otros productos, como atún, patatas, pasta, arroz o aceitunas, para componer un primer plato al gusto de cada uno, ya sea una ensalada al uso o un plato combinado. Los productos se ven frescos y apetitosos, aunque los aliños que llevan algunos los he encontrado bastante insípidos. Como dato curioso, la salsa tártara que he probado, tenía un sabor muy muy casero, sorprendentemente realista, ya que se percibía claramente el sabor del huevo y el aceite, me ha gustado ese detalle. Esa parte del menú merece un aprobado con nota, ya que realmente se puede conseguir un primer plato saludable y rico.


Luego hay otra barra con segundos platos, por ejemplo pizzas, lasaña, pollo, patatas, pasta, san jacobos y no recuerdo si algo más. No hay demasiada variedad y la verdad me ha parecido decepcionante. La lasaña no era nada buena, tenía un marcado sabor a zanahoria hervida, una textura pastosa y no era nada agradable. La pizza que nos tocó era bastante mala, aunque minutos después sacaron otras que parecían mucho más apetitosas, mala suerte. El san jacobo parecía el típico precocinado, todo ello daba una imagen de comedor escolar bastante triste.


Finalmente la barra de los postres y el café, tenía como opcíón unos moldes con algo parecido al arroz con leche y algo parecido al flan. También había helados y posteriormente sacaron unos profiteroles, tarde de nuevo para mí. Me cogí el "arroz con leche", que estaba bastante malo, como gelatinoso y con un extraño sabor artificial que no supe definir si quería recordar al limon, al azahar, a la vainilla o todo lo contrario. El helado sabía a cacao soluble de desayuno y tampoco tenía la textura más afortunada. El café era como el típico de hotel, se podía beber y poco más.


En resumen, creo que la idea es buena, pero fastidiada por varios detalles, como los segundos platos y los postres, escasos en variedad y calidad. Además el personal y el ambiente general del local era triste y como desanimado. Había al final de la primera barra, junto a las cajas, una especie de reservado, con una mesita con velas y unos sillones negros en los que estaba sentada una señora observando y tomando notas. No sé si sería la dueña de la franquicia o la encargada del establecimiento, pero a mí al menos me dio una imagen pésima, parecía una madame o que se dedicaba a echar las cartas, no fue nada agradable estar en el local con ella allí observando todo, la verdad es que no sé si es algo habitual en los establecimientos de la cadena, pero no me gustó nada. La verdad es que no creo que repita otra vez

Empezando

Aun no sé si este blog va a llegar a alguna parte o si alguien lo leerá. Primero y antes de hacerlo público, aunque sea para una pequeña parte de público, debo saber si voy a tener algo que contar o algo que decir y también si tendré ganas de decirlo. Todo se andará, supongo